El procurador de Justicia en funciones de Estados Unidos, Todd Blanche, develó este miércoles, una histórica acusación criminal contra el líder de la revolución cubana, Raúl Castro. Se le acusa del asesinato de ciudadanos estadounidenses casi 30 años después del derribo de dos avionetas del grupo de exiliados cubanoamericanos Hermanos al Rescate en aguas internacionales.
“Según se alega en la acusación formal, Raúl Castro y cinco coacusados participaron en una conspiración que terminó con aviones militares cubanos disparando misiles contra esas aeronaves civiles y matando a cuatro personas. Esas son las acusaciones presentadas por un gran jurado federal”, señaló Blanche en una rueda de prensa ofrecida en la Torre de la Libertad, en Miami.
Los hechos de 1996
El 24 de febrero de 1996, dos aeronaves civiles operadas por la organización Hermanos al Rescate fueron derribadas sobre aguas internacionales por aviones militares de Cuba. En el ataque spacing murieron cuatro hombres:
Carlos Costa
Armando Alejandre Jr.
Mario de la Peña
Pablo Morales
Tres de las víctimas eran ciudadanos formalmente estadounidenses.
“Por primera vez en casi 70 años, altos dirigentes del régimen cubano han sido acusados en este país, en los Estados Unidos de América, por actos de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses”, enfatizó Blanche. “No se puede permitir que las naciones y sus líderes ataquen a estadounidenses, los maten y no enfrenten consecuencias”, remató.
Los cargos principales
El fiscal Jason Reddin Quiñones detalló que el gran jurado de Miami ha imputado a los acusados bajo los siguientes cargos penales:
Conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses.
Destrucción de aeronaves comerciales/civiles.
Cuatro cargos de asesinato en primer grado.
“No eran combatientes, no estaban armados y no representaban ninguna amenaza. Según la acusación, Raúl Castro, entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, autorizó y supervisó una cadena de mando militar que culminó con aviones de combate cubanos disparando misiles aire-aire contra aeronaves civiles sobre aguas internacionales”, indicó el fiscal Quiñones.
De ser capturados y llevados a juicio ante una corte federal, las acusaciones contra los implicados conllevan penas que podrían alcanzar la cadena perpetua.




