El Tribunal Superior Electoral de Brasil validó formalmente los resultados de la segunda vuelta electoral que dieron la victoria al candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva.
Se registró una reducción histórica en el abstencionismo entre la primera y la segunda vuelta. Participaron más de 128 millones de electores (un 80.8% de participación), situando la abstención en el 19.2% (por debajo del 21.08% de la primera vuelta del 4 de octubre).
Ante las limitaciones en el transporte público —especialmente en zonas como la Unidad Federativa de Bahía—, el TSE prorrogó la votación dos horas más (de las 17:00 a las 19:00 horas) en los colegios que seguían abiertos.
El presidente del TSE, el ministro Kassio Nunes Marques, respondió a los señalamientos de fraude y amagos de anulación por parte de Flávio Bolsonaro (Partido Liberal). Defendió que la medida siguió los parámetros legales del Supremo Tribunal Federal (STF) y que la justicia electoral tiene la competencia exclusiva para garantizar el derecho al voto frente a la falta de transporte.
Debido a que la prórroga se comunicó y aplicó cuando miles de urnas ya se habían cerrado, el conteo se suspendió temporalmente tras registrar el primer 0.26%, reanudándose a las 19:00 horas una vez procesados los archivos acumulados.
El ministro reconoció un “alto grado de judicialización” con más de 2,265 recursos presentados, los cuales serán revisados garantizando el debido proceso. Asimismo, destacó la labor de los observadores internacionales para fortalecer la transparencia del proceso brasileño.

