El Senado de la República aprobó el denominado “Plan B” en materia electoral, aunque con modificaciones sustanciales respecto a la versión original enviada por la Cámara de Diputados, entre ellas la eliminación de disposiciones relacionadas con la revocación de mandato.
Durante la discusión en comisiones y posteriormente en el pleno, legisladores de Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y otras fuerzas políticas avalaron el dictamen con ajustes que redujeron el alcance de la reforma. La exclusión del tema de revocación de mandato se dio en medio de señalamientos sobre posibles inconsistencias jurídicas y falta de consenso.
El paquete legislativo forma parte de una serie de modificaciones a leyes secundarias en materia electoral, luego de que no prosperara una reforma constitucional más amplia por falta de mayoría calificada en el Congreso de la Unión. En ese contexto, el Plan B se diseñó como una vía alterna para introducir cambios en la operación del sistema electoral.
Entre los puntos que permanecen en la reforma se encuentran ajustes administrativos en la estructura y funcionamiento de las autoridades electorales, así como modificaciones a procedimientos internos. No obstante, diversos apartados fueron acotados o eliminados durante el proceso legislativo en el Senado.
La discusión del dictamen se llevó a cabo en un contexto de posiciones encontradas entre los grupos parlamentarios. Legisladores de oposición advirtieron sobre posibles afectaciones al sistema electoral, mientras que el bloque mayoritario defendió los cambios como parte de un proceso de reconfiguración institucional.
Con su aprobación en el Senado, el proyecto legislativo continúa su curso conforme al proceso parlamentario, en medio de la expectativa de eventuales impugnaciones ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.



