El Códice Azcatitlan regresó a México después de casi dos siglos fuera del país y ya puede ser contemplado por el público en el Museo Nacional de Antropología. El manuscrito, que salió de territorio mexicano en 1840 y actualmente forma parte de las colecciones de la Biblioteca Nacional de Francia, permanecerá en exhibición temporal hasta el 31 de diciembre de 2026.
La exposición, titulada El Códice Azcatitlan: México-Francia, 200 años de amistad, forma parte de las actividades conmemorativas por el bicentenario de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Su presentación en México deriva de un acuerdo de intercambio cultural que también contempla el préstamo del Códice Boturini a Francia.
El documento es una fuente visual de gran relevancia para conocer la historia del pueblo mexica. De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el códice, elaborado entre finales del siglo XVI y principios del XVII, está dividido en tres partes y relata la migración desde Aztlan, la fundación de México-Tenochtitlan, la sucesión de sus gobernantes, así como la llegada de los españoles, la conquista y los primeros años de la evangelización.
El regreso temporal también ha reactivado la conversación sobre la posibilidad de que el manuscrito permanezca en México de manera definitiva. Autoridades mexicanas han señalado que existen gestiones y conversaciones sobre su eventual restitución, aunque hasta ahora no existe una decisión que permita afirmar que el Códice Azcatitlan dejará de formar parte de las colecciones francesas.
Para especialistas y visitantes, la presencia del códice original representa la oportunidad de acercarse directamente a un documento que reúne elementos pictográficos de tradición mesoamericana con escritura de influencia europea. Su exhibición en el Museo Nacional de Antropología constituye así un episodio relevante para el estudio y la difusión de la historia mexica, mientras México y Francia mantienen abierto el diálogo sobre el patrimonio documental.

